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Si estás leyendo esto, probablemente ya te has dado cuenta de algo incómodo:
En salud mental hay demasiado ruido.
Demasiadas “terapias alternativas”, demasiadas promesas milagrosas, demasiadas personas opinando sin formación… y muy poca claridad.
Puede que incluso:
- hayas probado algo “energético” o “holístico” porque estabas desesperado/a,
- hayas invertido tiempo y dinero en métodos que te dejaron igual o peor,
- o simplemente tengas miedo de caer en manos de alguien que use tu vulnerabilidad como producto de venta.
En medio de todo esto, la psicoterapia basada en evidencia: es la diferencia entre trabajar con tu sufrimiento de forma rigurosa… o seguir jugando a la ruleta con tu salud mental.
Este artículo no va de ridiculizar a quien ha buscado ayuda donde ha podido. Va de:
- explicar con lenguaje claro qué es (y qué no es) psicoterapia basada en evidencia,
- mostrar en qué se diferencian las pseudociencias y por qué pueden ser peligrosas,
- ayudarte a identificar criterios concretos para elegir bien,
- y recordarte que se puede hacer psicoterapia rigurosa, humana y personalizada, sin humo.
1. ¿Qué es realmente la psicoterapia basada en evidencia científica?
Vamos a quitarle solemnidad a la expresión.
Cuando hablamos de psicoterapia basada en evidencia, hablamos de algo muy simple:
Usar tratamientos psicológicos que han sido puestos a prueba de forma sistemática, en muchas personas, en distintos contextos, y que han demostrado funcionar mejor que no hacer nada o mejor que otras alternativas.
No es una opinión, no es una moda, no es “a mí me va bien con esto”.
Es: lo que mejor funciona según los datos que tenemos hasta ahora.
Principios clave de la psicoterapia basada en evidencia
Podemos resumirla en tres pilares:
- Investigación rigurosa y continua
- No basta con que “a mis pacientes les va bien”.
- Se analizan resultados con métodos científicos, se comparan tratamientos y se revisa qué funciona mejor para qué problemas; sin olvidar algo muy importante: por qué.
- No basta con que “a mis pacientes les va bien”.
- Integración de tres elementos
La psicología basada en evidencia suele resumirse como la combinación de:
- mejor evidencia científica disponible,
- experiencia clínica del profesional,
- valores, preferencias y contexto de la persona.
- mejor evidencia científica disponible,
- Es decir: no se aplica un protocolo como una receta ciega, se adapta a ti… pero sin inventar, ni improvisaciones.
- Ética profesional
Un psicólogo riguroso no se pregunta “¿qué me gusta a mí hacer en consulta?”, sino:
“¿Qué intervención tiene más respaldo para este problema, con este tipo de perfil, en este contexto?”
Eso implica algo importante:
decir NO a tratamientos que “pueden quedar bien”, pero no han demostrado ser eficaces o incluso pueden ser dañinos.
2. Psicoterapia vs pseudociencias: más que una diferencia de etiquetas
No todo lo que lleva la palabra “terapia” o “emocional” delante es psicoterapia.
¿Qué caracteriza a una pseudociencia en psicología?
Algunas señales típicas:
- Promete resultados rápidos, totales o “para siempre”.
- Se apoya en testimonios emocionales, no en estudios.
- Usa lenguaje confuso (“energía”, “frecuencias”, “memoria del agua”) sin explicación clara ni comprobable.
- No admite crítica: si no funciona, “es que tú no estabas preparado/a”, “no confiaste lo suficiente”.
- No hay publicaciones serias, ni estudios controlados, ni revisiones independientes.
Ejemplos habituales en el terreno psicológico y de la salud:
- Coaching emocional.
- Reiki o “sanación energética” para ansiedad o depresión.
- Constelaciones familiares, espiritualidad y promesas de “resetear tu mente” en X sesiones.
¿Por qué son un problema, más allá de que “a alguien le funcionen”?
Porque en salud mental no basta con que a una persona le vaya bien. Una persona puede mejorar por mil motivos:
- el paso del tiempo,
- cambios en su vida,
- el simple hecho de ser escuchada,
- el efecto placebo,
- la esperanza de que “esta vez sí”.
El problema es cuando:
- se venden como si tuvieran la misma solidez que un tratamiento científico,
- se usan en lugar de terapias efectivas,
- o se aplican en problemas graves, retrasando intervenciones adecuadas.
En resumen: no son inocuas solo porque “sean naturales” o “no tengan efectos secundarios químicos”.
El principal daño es el tiempo perdido y el sufrimiento mantenido.
3. ¿Por qué tanta gente acaba en pseudociencias? (Y por qué no es culpa tuya)
Si has probado algo sin evidencia, no eres ingenuo/a ni tonto/a. Eres humano.
Factores que te pueden empujar hacia ellas
- Desconfianza hacia el sistema sanitario
- Experiencias frías, despersonalizadas, prisas en atención pública.
- Médicos que solo recetan medicación sin escuchar tu historia. Porque sí, dentro del sistema de salud público no tienes mayores garantías de acceder a un buen profesional de la salud mental (por desgracia).
- Sensación de ser un “número más”.
- Experiencias frías, despersonalizadas, prisas en atención pública.
- Necesidad de atención personalizada
Muchas pseudoterapias ofrecen precisamente eso: tiempo, escucha, ritual, presencia.
Aunque lo que te ofrezcan en contenido sea humo, la forma engancha. - Mala experiencia con un psicólogo o psiquiatra
Un trato poco empático, un enfoque desactualizado o una mala alianza terapéutica puede dejar marca y llevarte a buscar algo “radicalmente distinto”. - Influencias online y testimonios
Historias de “a mí me cambió la vida” impactan mucho más que un gráfico de un estudio.
Nuestro cerebro da más peso a lo concreto, cercano y emocional. - Sesgos cognitivos
- Tiendes a recordar lo que confirma lo que quieres creer.
- Si has pagado por algo, es más probable que quieras pensar que ha servido.
- Y si mejoraste de forma natural, quizá lo atribuyes a la técnica usada.
- Tiendes a recordar lo que confirma lo que quieres creer.
Nada de esto te hace “débil” ni “manipulable”.
Simplemente muestra por qué es tan importante que los profesionales seamos extremadamente responsables con lo que ofrecemos.
4. El papel del psicólogo: ciencia, ética y vínculo humano
La psicoterapia sin pseudociencia no es solo “aplicar técnicas”. Es una forma de trabajar.
Responsabilidad ética
Un psicólogo con enfoque basado en evidencia:
- No vende milagros.
- No promete lo que la ciencia no respalda.
- Te explica el modelo desde el que trabaja, qué se sabe y qué no.
- Te dice claramente si su enfoque es adecuado para tu problema… o si sería mejor derivarte.
La ética no es solo “no hacer daño”. Es también no aprovecharse de la vulnerabilidad de la persona con promesas imposibles.
La relación terapéutica importa (y mucho)
Que algo sea científico no significa que sea frío.
De hecho, la evidencia es clara:
la calidad de la relación terapeuta–paciente es uno de los factores más potentes de éxito en terapia.
Eso implica:
- un espacio seguro donde puedas hablar sin miedo a juicio,
- un terapeuta que escuche de verdad,
- una comunicación clara de objetivos, límites y expectativas,
- que puedas preguntar “por qué hacemos esto” y recibir una respuesta honesta.
Ciencia y humanidad no son opuestas. Son el estándar mínimo que deberíamos exigir.
5. Ejemplos de terapias con evidencia clínica (y para qué sirven)
No existe “la terapia perfecta para todo”.
Lo que sí existe son enfoques con buen respaldo para determinados problemas.
Terapia Conductual (TC)
Probablemente la más investigada. Útil para:
- trastornos de ansiedad,
- depresión,
- trastornos de la conducta alimentaria,
- problemas obsesivo-compulsivos,
- fobias, etc.
Trabaja sobre:
- pensamientos automáticos,
- conductas que mantienen el problema.
Siempre con ejercicios prácticos, no solo hablando.
Terapias contextuales (ACT, FAP, DBT, etc.)
Por ejemplo, la Terapia de Aceptación y Compromiso (ACT):
- se centra en ayudarte a relacionarte de otra manera con tus pensamientos y emociones,
- trabaja con valores personales y acción comprometida,
- tiene buena evidencia en ansiedad, depresión, dolor crónico, burnout, etc.
No promete “dejar de sentir”, sino aprender a vivir mejor con tu experiencia interna mientras construyes una vida con sentido.
6. Ciencia, estudios y guías clínicas: qué hay detrás de una terapia “seria”
Detrás de un protocolo no hay improvisación. Hay:
- Ensayos clínicos: se comparan grupos con distintas terapias o con lista de espera.
- Revisiones sistemáticas y meta-análisis: se agrupan muchos estudios para ver tendencias.
- Guías clínicas: documentos oficiales que recomiendan tratamientos de primera elección según el problema.
¿Es perfecto el sistema? No.
¿Hay debates dentro de la psicología? Claro.
Pero incluso con sus limitaciones, es infinitamente más sólido que cualquier método basado en “a mí me funciona con mis clientes” sin datos detrás.
7. Cómo reconocer una práctica psicoterapéutica con base científica
Vamos a lo concreto.
Si estás pensando en empezar terapia, puedes usar estos criterios.
Señales de que estás ante un enfoque serio
- El psicólogo explica claramente:
- qué modelo utiliza (TC, ACT, etc.),
- para qué problemas tiene mejor respaldo,
- qué puedes esperar del proceso.
- qué modelo utiliza (TC, ACT, etc.),
- Habla de evidencia científica sin dogmatismos, reconociendo límites.
- No tiene problema en que le preguntes:
“¿Qué evidencia hay para el tratamiento que vamos a usar en mi caso?”
Red flags que deberían encenderte las alarmas
- Promete curas rápidas o totales tipo “en 3 sesiones lo resolvemos para siempre”.
- Se apoya casi exclusivamente en testimonios de Instagram o reseñas emocionales.
- Usa un lenguaje muy vago: “activar tu energía”, “subir tu vibración”, “sanar memorias del pasado” como eje del tratamiento.
- Evita preguntas sobre evidencia o se pone a la defensiva cuando cuestionas.
- Desaconseja de forma tajante combinar con otros tratamientos validados (medicación, otros profesionales, etc.) sin una razón sólida.
8. Consecuencias de mantener terapias sin evidencia
Aquí está lo delicado:
el problema no es que una sesión de reiki o una consulta homeopática aislada te rompa la vida.
El problema es el efecto acumulativo:
- Desvío de tratamientos eficaces
Mientras pruebas cosas que no funcionan, el problema se cronifica. - Aumento del sufrimiento
Cada fracaso suma desesperanza: “Nada me funciona, debo estar roto/a”. - Impacto en tu vida
Relación de pareja, trabajo, salud física… todo se resiente cuando la intervención no es adecuada.
9. El futuro de la psicoterapia: ni fría ni mágica, sino rigurosa y humana
De cara a los próximos años, el reto es enorme:
- Actualizarse constantemente como profesional.
- Combatir la pseudociencia sin despreciar a las personas que han pasado por ella.
- Integrar ciencia y calidez humana, sin caer ni en el academicismo desconectado ni en el marketing vacío de “sanación”.
La buena noticia es que cada vez hay:
- más acceso a información de calidad,
- más profesionales comprometidos con la evidencia,
- más pacientes exigentes que ya no se conforman con “cualquier cosa que lleve etiqueta terapéutica”.
Tú puedes ser uno/a de ellos.
10. Cómo puede ayudarte una psicoterapia sin pseudociencia
Si ahora mismo:
- estás cansado/a de probar cosas que no te llevan a ningún sitio,
- te da miedo volver a decepcionarte,
- o quieres empezar por primera vez, pero con criterio,
la psicoterapia basada en evidencia puede ser exactamente lo que necesitas:
- Un espacio seguro donde te escuchen como persona, no como diagnóstico.
- Un enfoque que no se inventa la rueda, sino que usa lo que mejor respalda la ciencia.
- Un proceso donde tú formas parte activa de las decisiones, no solo “aguantas”.
No se trata de prometerte que “vas a ser feliz siempre” ni que “nunca más vas a sufrir”.
Se trata de algo más honesto y más poderoso:
Entender qué te pasa, por qué se mantiene lo que te ocurre, y qué podemos hacer —con herramientas concretas— para que tu vida empiece a girar más en torno a lo que te importa y menos en torno a tu malestar.
Si quieres dar el paso
Si te resuena esta forma de trabajar:
- sin pseudociencia,
- sin promesas mágicas,
- con rigor, humanidad y un foco claro en ayudarte a vivir mejor,
entonces probablemente ya estás en el punto en el que no quieres cualquier terapia, quieres una buena terapia.
Cuando estés preparado/a, puedes pedir ayuda con total confianza:
hay manera de trabajar tu salud mental con ciencia, ética y respeto absoluto a tu historia. Te esperamos.


